Carga de hidratos - Más energía sin problemas digestivos

Variedad de alimentos para una carga de hidratos: pasta, pan, avena, frutos secos y legumbres en bolsas de tela y frascos.

Escrito por

Fernando Huerta

Publicado el

31 mar 2026

Índice

La carga de hidratos es una estrategia útil cuando quieres llegar con los depósitos de energía llenos a un esfuerzo largo, pero no sirve igual para todas las pruebas ni para todos los cuerpos. En este artículo te explico cuándo compensa, cómo se organiza de forma realista, qué comer, qué errores suelen arruinarla y cómo ajustar la cantidad a tu peso y a tu digestión. Si la haces bien, ganas margen; si la improvisas, solo sumas pesadez y molestias.

Lo esencial para llegar con más energía sin castigar la digestión

  • Funciona sobre todo en pruebas de resistencia largas, especialmente cuando el glucógeno puede limitar el rendimiento.
  • La referencia práctica suele moverse entre 7 y 12 g de hidratos por kilo de peso al día durante 24-48 horas.
  • Reducir el volumen de entrenamiento y bajar la fibra y la grasa ayuda a que la estrategia sea tolerable.
  • No hace falta hacer una fase de vaciado en la mayoría de casos; suele bastar con una ingesta alta y una carga de entrenamiento menor.
  • El peso puede subir de forma temporal por agua asociada al glucógeno, no por grasa.

Cuándo tiene sentido y cuándo no

Yo separo esta estrategia en una pregunta muy simple: ¿tu prueba depende de mantener el ritmo durante mucho tiempo? Si la respuesta es sí, puede ayudarte. Si hablamos de un 5K, una sesión de fuerza o un entrenamiento corto de alta intensidad, la mejora suele ser pequeña o directamente irrelevante.

Situación ¿Conviene? Por qué Cómo lo haría
Maratón, triatlón, ciclismo de fondo El glucógeno limita el ritmo cuando la prueba es larga Subir carbohidratos 24-48 horas antes y bajar el volumen de entrenamiento
Media maratón exigente o trail largo A menudo sí Hay bastante gasto y el margen se nota Carga moderada y comida conocida
5K, fuerza o HIIT corto No suele compensar No hay vaciado suficiente como para notar una diferencia clara Alimentación normal y buen desayuno
Deportes con categoría de peso Con cuidado Puede subir el peso temporalmente Ajustar el objetivo y no forzar el volumen

En la práctica, la veo más útil en maratón, media maratón muy exigente, triatlón, ciclismo de fondo, trail largo y cualquier evento donde el vaciado de glucógeno sea real. En esfuerzos de menos de 60-90 minutos, muchas veces basta con comer bien el día anterior y llegar con una rutina normal. La siguiente duda lógica es cuánta cantidad necesitas y en qué plazo.

Cómo organizarla sin comer de más

Las guías del ACSM sitúan la ventana útil en torno a las 24-48 horas previas, con un aporte alto de carbohidratos y una bajada clara del volumen de entrenamiento. Yo suelo traducir eso a algo práctico: 7-10 g/kg/día como rango habitual y 10-12 g/kg/día solo cuando la prueba es muy larga, el deportista ya tiene experiencia y la digestión responde bien.

El objetivo real es la supercompensación de glucógeno, que no es otra cosa que llenar al máximo los depósitos musculares y hepáticos de energía. Y aquí hay una idea importante: en la mayoría de casos no hace falta una fase clásica de vaciado. Suele rendir mejor una estrategia más simple, con menos entrenamiento, más hidratos y menos ruido alrededor.

Para un atleta de 70 kg, eso equivale aproximadamente a 490-700 g al día si trabajas con 7-10 g/kg. No es una cifra pequeña, así que el truco no es “comer mucho” a secas, sino repartirlo en 4-6 tomas y bajar fibra y grasa para que entre sin pelearse con el estómago.

  • 24-48 horas antes: sube los hidratos y reduce los entrenamientos duros.
  • En la cena previa y el desayuno del evento: usa alimentos conocidos y fáciles de digerir.
  • Si te cuesta comer sólido: apóyate en batidos, zumos, yogures líquidos o compotas.
  • Si el evento es por la mañana, el COI recuerda que 1-4 g/kg en las 6 horas previas sigue siendo una opción útil.

La clave no es llenar el plato una vez, sino sostener la ingesta sin inflamación, sin pesadez y sin improvisar. Ahí es donde la selección de alimentos cambia todo.

Dos platos saludables: uno con salmón, boniato, espárragos y fresas; otro con garbanzos, aguacate y quinoa. Perfectos para una carga de hidratos.

Qué alimentos funcionan mejor y por qué

Cuando quiero hacer esto bien, priorizo alimentos densos en carbohidratos y relativamente bajos en fibra. No porque la fibra sea mala, sino porque en esta fase puede estorbar. Si llenas el plan con ensaladas gigantes, legumbres y cereales muy integrales, llegas antes a la saciedad y más fácil aparece la molestia abdominal.
Alimento Por qué ayuda Cuándo lo usaría
Arroz blanco Mucho carbohidrato con poca fibra Comida y cena previas
Pasta Fácil de aumentar en cantidad sin un volumen excesivo La víspera, con salsa suave
Patata cocida o puré Buena tolerancia y digestión sencilla Si necesitas variar del arroz y la pasta
Pan blanco y tostadas Muy prácticos para desayunos y meriendas Antes de salir o entre comidas
Plátano maduro, compota, zumo Añaden hidratos con poco esfuerzo digestivo Cuando cuesta llegar a la cifra
Bebidas con carbohidratos Suben la ingesta sin mucho volumen sólido Si el apetito cae o el día va muy justo

Una regla simple que suele funcionar: cuanto más cerca estás de la prueba, más interés tiene usar carbohidratos fáciles. Arroz blanco, pasta, pan, patata cocida, sémola, fruta madura o bebida con hidratos permiten subir la cantidad sin castigar tanto la digestión. Eso me lleva al ejemplo práctico, que suele aclarar más que cualquier teoría.

Un ejemplo práctico para un deportista de 70 kg

Voy a poner un día tipo para alguien de 70 kg que quiere acercarse a 8-10 g/kg el día previo a una competición larga. No es un menú obligatorio, solo una plantilla para que veas cómo se reparte el total sin convertir la comida en una batalla.

Momento Ejemplo Carbohidratos aprox.
Desayuno Cereales de arroz o avena fina, plátano, yogur bebible y miel 120 g
Media mañana Dos tostadas con mermelada y un vaso de zumo 60 g
Comida Arroz blanco con pollo, pan y fruta madura 150 g
Merienda Compota, galletas de arroz y yogur líquido 70 g
Cena Pasta con salsa suave, pan y bebida isotónica 160 g
Antes de dormir Dos o tres tostadas o un bol pequeño de cereales 40 g
Total Distribución orientativa para un día 600 g

Lo importante aquí no es copiar exactamente el menú, sino ver la lógica: muchas tomas, baja carga de fibra, pocas grasas pesadas y alimentos que el deportista ya conoce. Si además entrenas el intestino durante la temporada, la tolerancia mejora mucho. Y justo ahí aparecen los fallos más comunes.

Errores que veo con más frecuencia

  • Intentar cargar por primera vez el día antes de la carrera. El intestino no perdona la improvisación.
  • Mantener mucha fibra justo cuando quieres meter más energía. Eso suele restar espacio y aumenta el riesgo de urgencia intestinal.
  • Pasarse con las grasas y las proteínas. Sacian más, pero desplazan a los hidratos que realmente buscas subir.
  • Asustarse por el aumento de peso. Es habitual ver 1-2 kg más por agua asociada al glucógeno.
  • Usar alimentos nuevos o suplementos nuevos en semana de competición. Si algo no lo has probado antes, no lo estrenes ahora.
  • Copiar el plan de un corredor de élite sin adaptar cantidades al peso, al horario ni al tipo de prueba.

Yo diría que el mayor error no es comer “mal”, sino hacer una estrategia demasiado grande para tu realidad. La carga funciona mejor cuando es concreta, repetible y compatible con tu estómago.

Lo que conviene recordar antes de competir

Si tu prueba va a ser larga, la estrategia merece la pena; si es corta, probablemente no. Si tu digestión es sensible, vale más una carga algo menor y bien tolerada que una cifra espectacular que te deje pesado. Y si compites temprano, deja resuelto el desayuno con antelación para no improvisar con el estómago vacío y la cabeza acelerada.
  • Prioriza carbohidratos conocidos y baja la fibra a medida que se acerca el evento.
  • Reduce la carga de entrenamiento para que el glucógeno suba de verdad.
  • Reparte la ingesta en varias tomas para no llegar saturado a una sola comida.
  • Haz pruebas en entrenamientos largos, no solo en la semana de la carrera.
  • No confundas esta estrategia con el plan de alimentación durante la prueba, que sigue siendo importante en eventos muy largos.

Bien aplicada, la carga de hidratos no consiste en comer sin control, sino en llegar con el glucógeno alto, el estómago tranquilo y un plan que puedas repetir sin sorpresas.

Preguntas frecuentes

La carga de hidratos es una estrategia para llenar los depósitos de glucógeno (energía) antes de pruebas de resistencia largas, como maratones o triatlones, mejorando el rendimiento y retrasando la fatiga.

Es útil para eventos de resistencia que superen los 60-90 minutos, donde el glucógeno puede ser un factor limitante. Para esfuerzos más cortos (5K, HIIT), el beneficio es mínimo o nulo.

Generalmente, se recomienda entre 7 y 12 gramos de hidratos por kilo de peso corporal al día, durante las 24-48 horas previas al evento, ajustando según la duración de la prueba y la tolerancia digestiva.

Prioriza alimentos ricos en carbohidratos y bajos en fibra, como arroz blanco, pasta, patatas cocidas, pan blanco, plátanos maduros o zumos, para facilitar la digestión y evitar molestias.

Evita improvisar, consumir mucha fibra o grasas, probar alimentos nuevos, asustarte por el aumento de peso (es agua asociada al glucógeno) y copiar planes sin adaptarlos a tus necesidades.

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Fernando Huerta

Fernando Huerta

Soy Fernando Huerta, un apasionado del entrenamiento, fitness y bienestar integral con más de diez años de experiencia en la creación de contenido especializado en estos temas. A lo largo de mi trayectoria, he analizado las tendencias del mercado y las mejores prácticas para ayudar a las personas a alcanzar sus objetivos de salud y bienestar. Mi enfoque se centra en desglosar información compleja y ofrecer análisis objetivos que faciliten la comprensión de conceptos clave en el mundo del fitness y el bienestar. Me dedico a investigar y compartir conocimientos sobre técnicas de entrenamiento, nutrición y hábitos de vida saludables, siempre con el objetivo de empoderar a mis lectores. Comprometido con la veracidad y la actualidad de la información, me esfuerzo por proporcionar contenido que no solo sea útil, sino también fiable y basado en evidencia. Mi misión es guiar a quienes buscan mejorar su calidad de vida a través de prácticas efectivas y sostenibles en el ámbito del fitness y el bienestar integral.

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